¿Inflamación u obesidad?

Hoy en día, la obesidad es un problema de salud a nivel mundial.  La Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó que más del 39% de la población mayores a 18 años tienen sobrepeso, mientras que un 13% presentan obesidad. Como probablemente has escuchado, México es uno de los países con mayor cantidad de sobrepeso y obesidad en el mundo, tanto en adultos como en niños.

Esto debe de alarmarnos, ya que la obesidad se cataloga como una enfermedad que a la vez, aumenta el riesgo de presentar otras enfermedades crónico-degenerativas, como: diabetes, hipertensión arterial, resistencia a la insulina, enfermedades cardiacas, hígado graso, osteoartritis, enfermedades autoinmunes, EPOC, etc.

Antes de seguir abordando el tema, debemos de tener 2 aspectos muy claros, ¿qué son exactamente el sobrepeso y la obesidad? y ¿por qué se desarrollan? La obesidad y el sobrepeso son la acumulación anormal o excesiva de tejido graso en el cuerpo.  Su diferencia está en la cantidad de grasa acumulada. Su causa es multifactorial: factores dietéticos, genéticos, demográficos, ambientales, e incluso psicológicos se relacionan directamente. Sin embargo, lo podemos resumir como el resultado de una mayor ingesta calórica y un menor gasto energético.

person holding tape measure

Algo muy interesante que se ha visto en varios estudios científicos, es que las personas con sobrepeso u obesidad, presentan un grado bajo, pero constante de inflamación. Como sabemos, la inflamación es la respuesta de nuestro organismo ante una agresión que lleva consigo el reclutamiento de células pro inflamatorias para eliminar al agente agresor y reparar el tejido. ¿Recuerdas la última vez que te pegaste o caíste? seguramente tenías los signos típicos de la inflamación: dolor, coloración roja, calor local e hinchazón. Todo sería mucho más fácil si estos signos clínicos se presentaran cuando tuviéramos sobrepeso u obesidad, sin embargo la inflamación sistémica es prácticamente imperceptible.  

Pero espera, entonces ¿por qué nos inflamamos cuando tenemos sobrepeso u obesidad? Nuestros adipocitos (células de la grasa) son las encargadas de almacenar los ácidos grasos en nuestro cuerpo. Cuando subimos de peso, estas células tienen que almacenar más grasa y como son tan flexibles como un globo, comienzan a crecer y crecer. Esto ocasiona estrés a las células, por lo que se activan algunas vías de señalización y se comienzan a crear los mediadores inflamatorios. A su vez, la grasa visceral o abdominal atrae unas células del sistema inmune llamadas macrófagos M1, las cuales también crean liberación de factores inflamatorios y disminuyen los factores antiinflamatorios.

macrofago
Foto: Shutterstock

Sabiendo ya esto, resulta ahora obvio que las personas con sobrepeso u obesidad presentan elevación en sangre de marcadores de inflamación: interleucinas, factor de necrosis tumoral, citocinas y proteína reactiva C. Curiosamente los pacientes con cáncer, resistencia a la insulina, diabetes y enfermedades cardiovasculares tienen estos mismo factores elevados en su circulación.

Seguramente te estás dando cuenta lo peligroso que puede llegar a “tener unos kilos de más” y el daño que le estás haciendo a todo tu cuerpo manteniéndolo en un estrés e inflamación constante (por meses o incluso años). Pero tenemos buenas noticias: si hay forma de combatir esta enfermedad. Estudios recientes muestran que una dieta correcta y realizar frecuentemente ejercicio físico mantienen un estado antiinflamatorio en el tejido adiposo, creando adipocitos de menor tamaño y células inmunitarias antiinflamatorias (macrófagos M2).  

Cuando realizamos  ejercicio aumentan las contracciones del músculo esquelético, lo cual es un factor esencial para la producción de citocinas antiinflamatorias. Depende el ejercicio e intensidad, pero un estudio demostró que hacer más de 2.5 horas de actividad física moderada aumenta más de 100 veces las concentraciones de IL6 (citocina inflamatoria). Entonces, ¿el ejercicio también me inflama? ¡No! Esta elevación de IL6 es temporal, literalmente en una hora sus concentraciones vuelven a niveles normales. La excelente noticia es que estas concentraciones tan elevadas de IL6, alertan al cuerpo y comienza a crear factores antiinflamatorios: IL10, IL1 los cuales se mantienen en el organismo como mecanismo de protección. Increíble, ¿no?

exercise2
Foto: Shutterstock

Como conclusión podemos decir con convicción, que es de suma importancia mantener un porcentaje de masa grasa ideal para tu sexo y edad. No es necesario que hagamos 2.5 horas de actividad física al día para mantenernos sanos, de hecho la OMS recomienda hacer 150 minutos de actividad física moderada a la semana para mantenernos en un peso ideal. Si tu plan es pérdida de peso, debes acumular 300 minutos semanales. La obesidad no es un juego, es una enfermedad curable, la cual tiene como primer línea de tratamiento: dieta y ejercicio.

Y tú, ¿qué tan inflamado estás?


Referencias:

  1. Pereira A, Rosa-Neto J, Kruger K. (2019). Inflammatory features in obesity and smoke exposure and the immunologic effect of exercise. Exercise in obesity and smoke immunoregulation, 25, 96-111.
  2. Peterson, BK. (2017). Anti-inflammatory effects of exercise: role in diabetes and cardiovascular disease. Eur J Clin Invest, 8, 600-611.
  3. Moreno-Eutimio, Acosta-Altamirano. (2014). El inmunometabolismo del ejercicio físico y la vida sedentaria. Cirugía y cirujanos , 82, 344-351

Un comentario en “¿Inflamación u obesidad?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s