¿Qué son y cómo se hacen las vacunas?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha impulsado el acceso a la inmunización como una parte fundamental para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la reducción de la pobreza y la cobertura sanitaria Universal. Esto se debe a que la inmunización sistemática da a todos los niños la posibilidad de tener una vida saludable desde el inicio de su vida hasta una edad avanzada.

Así mismo, la inmunización es fundamental para prevenir epidemias, frenar la resistencia a antimicrobianos y aumentar la esperanza de vida de las personas.

¿Qué son las vacunas?

Las vacunas están construidas por microorganismos que causan las enfermedades enteros, vivos o muertos o por fracciones de estos microorganismos (antígenos*), pero sin la capacidad patógena (de producir la enfermedad). Su objetivo es estimular la inmunidad para que se creen mecanismos defensivos ante un posible contacto de la persona con el microorganismo “salvaje” (que causa la enfermedad).

Por todo esto, la aplicación de una vacuna fortalece el sistema inmune al otorgarle el antígeno para responder y repeler posibles infecciones. Esto se debe a que cuando el antígeno es reconocido por los linfocitos T (célula especializada del sistema inmune) se activan y llevan la información de este reconocimiento a los linfocitos B, los cuales se diferencian a células plasmáticas productoras de anticuerpos. La producción final de estos anticuerpos que reconocen el mismo antígeno que reconocieron los linfocitos T en el primer paso del proceso es vital para generar inmunidad* y que la persona este protegida contra futuras infecciones causadas por el mismo microorganismo.

Cabe destacar que las vacunas que existen en la actualidad están diseñadas contra virus y bacterias que en la antigüedad provocaron millones de muertes.

¿Cómo se hacen las vacunas?

Generar el antígeno:

Los científicos deben crear o aislar un antígeno que dentro del cuerpo va a ser reconocido por nuestras células del sistema inmune y generar una respuesta caracterizada por linfocitos B y T de memoria. Esta respuesta es suficiente para proteger a la persona de futuras infecciones, sin provocarle ningún daño. El antígeno es creado mediante distintos procesos biotecnológicos.

Este paso puede ser todo un reto, pues los virus pueden cambiar sus proteínas con el fin de evadir la respuesta inmune. Un ejemplo de esto es el virus de la Influenza que tiene diferentes proteínas en su superficie. Por otra parte, en el caso del SARS-CoV-2, agente causante del COVID-19, se utiliza la proteína S, la cual se encuentra en la superficie del virus y lo ayuda a entrar en nuestras células. Esto hace que exista poca variación en esta proteína en las diferentes cepas del virus.

Purificar el antígeno:

Se aísla y se realizan diversos procesos de purificación, eliminando restos o recombinando proteínas. Así mismo, se añaden auxiliares para hacerlo más potente y preservantes.

Alistar la Vacuna:

Se crea la forma farmacéutica donde irá la vacuna. La mayoría de las vacunas son inyectadas, pero existen otras formas de aplicación, como las vacunas nasales. De manera común las vacunas contienen un adjuvante, este sirve para estimular al sistema inmune para reconocer al antígeno y generar una respuesta inmune.

¿Tiene efectos secundarios?

La mayoría de los efectos adversos de la vacunación son leves. Estos pueden ser a causa de la propia vacuna, a los adjuvantes y preservantes o a otras sustancias presentes en algunas vacunas. Es importante considerar que las vacunas estimulan al sistema inmune, por lo que los efectos adversos más comunes son una señal que su cuerpo está comenzando a desarrollar inmunidad contra una enfermedad.

Los efectos adversos más habituales son:

  • Dolor y enrojecimiento en el lugar de punción
  • Hinchazón en el lugar de punción
  • Fiebre
  • Cansancio
  • Dolor de cabeza
  • Escalofríos

Cabe destacar que el autismo u otro desorden conductual no se consideran asociados con la vacunación y no existe evidencia científica que respalde esta teoría. La vacunación es y seguirá siendo la primera línea de defensa contra enfermedades infecciosas.


*Antígeno: cualquier sustancia que haga que el cuerpo produzca una respuesta inmunitaria contra ella. Los antígenos incluyen toxinas, sustancias químicas, bacterias, virus u otras sustancias de fuera del cuerpo.

*Inmunidad: protección contra la enfermedad causada por microorganismos infecciosos o por otras sustancias extraña


Referencias:

  • Organización Mundial de la Salud, Semana Mundial de la Inmunización de 2019. 2019
  • García, F. Á. (2011). Características generales de las vacunas. PediatríaIntegral, 899.
  • Hernández-Pando, R. (2007). Nuevas vacunas contra Tb. Salud Pública de México, 49.
  • Valenzuela I. ¿Cómo se hace una Vacuna? www.vix.com
  • Instituto Nacional del Cáncer. Antígeno. 2020.

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